La industria del automóvil está experimentando su transformación más significativa mediante la electrificación total y la integración electrónica avanzada. El desarrollo actual se centra en maximizar la eficiencia energética, ampliar la autonomía de las baterías e implementar cargadores ultrarrápidos.
Los vehículos modernos dependen de un número cada vez mayor de módulos de alta potencia, desde inversores de tracción y cargadores de a bordo (OBC) hasta sistemas de gestión de baterías (BMS). Estos componentes operan en condiciones térmicas extremas y requieren una fiabilidad superior para garantizar la seguridad y el rendimiento del vehículo.
Aismalibar proporciona materiales avanzados de interfaz térmica y sustratos metálicos aislados (IMS) diseñados específicamente para cadenas cinemáticas altamente electrificadas. Nuestras soluciones garantizan una disipación óptima del calor en módulos electrónicos compactos, lo que permite el salto a los vehículos eléctricos de alto rendimiento y a la movilidad sostenible.
La tecnología LED ofrece a los diseñadores una libertad creativa sin precedentes. Permite adaptar los sustratos a formas complejas y tamaños ultracompactos. Nuestros laminados están diseñados para gestionar la elevada densidad térmica generada por los LED de alta intensidad en áreas reducidas. Aismalibar optimiza la disipación del calor a nivel de placa. Así, garantiza la fiabilidad a largo plazo del sistema y un rendimiento luminoso constante, incluso en las aplicaciones arquitectónicas e industriales más exigentes.
A medida que la tecnología avanza, la sobreocupación en los salpicaderos aumenta, convirtiéndolos en paneles de control que nos aportan información relevante. La iluminación general interior también es uno más de los elementos que deben convivir y satisfacer las demandas que se le requieren. Todos estos sistemas, así como las luces traseras y las de señalización, serán más eficientes y mantendrán su estabilidad gracias a una buena gestión térmica.
Para transformar y conducir el voltaje eléctrico en los sistemas automotrices se utilizan desde dispositivos semiconductores, como los transistores de compuerta bipolar aislados (IGBT), hasta sistemas de corriente continua de alto voltaje (HVDC) destinados a propulsar el vehículo. La tecnología avanzada que diseña y produce Aismalibar, a través de la gestión térmica, aumenta su eficiencia garantizando la fiabilidad de sus mecanismos.
El avance en la tecnología de los automóviles eléctricos está estrechamente vinculada a la evolución de las baterías de iones de litio (li-ion). Actualmente nos permiten una autonomía que oscila entre los cuatrocientos y los quinientos kilómetros. Este gran salto, unido a la reducción de emisiones, las convierte en una gran alternativa ecológica. Pero la fluctuación térmica afecta negativamente a la capacidad de carga, la seguridad y la longevidad de las baterías. La colaboración de Aismalibar mediante sus laminados IMS/CCL nos convierte en su especialista en gestión térmica.
Un motor eléctrico acoplado a la columna de dirección reduce la rudeza de la conducción, aumentando la comodidad gracias a la integración de los sistemas de dirección asistida electrónica. La eficiencia de la gestión térmica mediante el uso de la tecnología desarrollada en Aismalibar, garantizará la fiabilidad de su dispositivo.
La regulación térmica es fundamental en todos los estados de funcionamiento de la batería, especialmente durante los ciclos de alta descarga y en estados de carga (SoC) elevados, donde la reactividad química y el estrés térmico son más significativos. El calor excesivo en estas condiciones acelera la degradación de las celdas y aumenta los riesgos para la seguridad. Los materiales de Aismalibar combinan una alta rigidez dieléctrica con una conductividad térmica diseñada, lo que permite una disipación del calor eficiente y uniforme en todo el paquete de baterías. Al reducir los puntos calientes localizados, nuestras soluciones ayudan a prevenir el sobrecalentamiento y contribuyen al buen estado de la batería a largo plazo durante la carga rápida y el funcionamiento prolongado a alta tensión.